miércoles, 24 de febrero de 2016

MS 13

DELINCUENCIA EN EL SALVADOR

        









   










MS 13



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La Mara Salvatrucha, o MS13, es tal vez la pandilla callejera más conocida en el hemisferio occidental. Aunque tiene sus orígenes en los años ochenta en los barrios pobres de refugiados de Los Ángeles, el alcance de la pandilla ahora se extiende desde países centroamericanos como El Salvador y a través de México, Estados Unidos y Canadá. Roban, extorsionan, intimidan en los barrios y han incursionado gradualmente en crímenes trasnacionales como el tráfico de personas y el narcotráfico. Sus actividades han ayudado a hacer del Triángulo del Norte —GuatemalaEl Salvador y Honduras— el lugar, en tiempos de paz, más violento del mundo. En octubre de 2012, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos calificó al grupo como una “organización criminal trasnacional”, la primera designación para una pandilla callejera de Estados Unidos    

Historia

La MS 13 fue fundada en los barrios de Los Ángeles en los años ochenta. Como resultado de las guerras civiles en El SalvadorGuatemala, y Nicaragua, los refugiados se movieron masiva mente hacia el norte. Muchos de ellos terminaron en Los Ángeles, viviendo en su mayoría en los barrios mexicanos del oriente de Los Ángeles. Mientras las pandillas mexicanas reinaban en el bajo mundo local, los inmigrantes endurecidos por la guerra fácilmente se organizaron en grupos rivales. El más fuerte de ellos se llamó la Mara Salvatrucha.
La pandilla inicialmente estuvo compuesta por refugiados de El Salvador en el barrio Pico Unión, que es de donde proviene el nombre: “mara” es un término centroamericano para pandilla; “salva” se refiere a El Salvador; “trucha” es un término del argot para “inteligente” o “agudo”. No obstante, con la concentración de hispanoparlantes en Los Ángeles, la pandilla se expandió a otras nacionalidades y luego a otras ciudades.
Los rivales de la pandilla tomaron nota. Una, conocida como la Mafia Mexicana, o “la M”, una de las más legendarias pandillas de California, decidió incorporar a la MS a su alianza regional latina de pandillas. Llamados “Los Sureños,” la alianza incluyó a varias pandillas prominentes y se desplegó en gran parte del suroeste de Estados Unidos y México. Proporcionó más protección a la MS en los barrios y en prisión. A cambio, la MS suministró sicarios y añadió a su nombre el número 13, la posición que ocupa la M en el alfabeto. De este modo, la MS se convirtió en MS 13.
A finales de los años noventa, Estados Unidos trató de hacer frente a lo que estaban empezando a conocer como una amenaza criminal significativa. En parte como una manera para lidiar con la MS13, y en parte como producto de la dura presión migratoria hacia el final de la presidencia de Bill Clinton, el gobierno comenzó un programa de deportación para residentes nacidos en el extranjero condenados por una amplia gama de delitos. Esta política de deportación a su vez incrementó enormemente el número de miembros de la pandilla enviados a El SalvadorHondurasGuatemala, y otros países. Según una estimación, 20.000 criminales regresaron a Centroamérica entre 2000 y 2004. Esta tendencia continúa. Un oficial del orden público estadounidense  dijo a InSight que Estados Unidos envía de regreso a 100 exconvictos por semana sólo para El Salvador.


lunes, 22 de febrero de 2016

pandias

Pandilla

Pandilla
Latin King.jpg
Miembro de la pandilla Latin King muestra su tatuaje de pandilla, un león con una corona, y la estrella de 5 puntos con las manos que significa una corona
Estatus legalilegal
ObjetivosNarcotráficorobo, robo de automóviles, extorsióntrata de personasinmigración ilegal,blanqueo de dineroasesinato,proxenetismocrimenasalto,secuestro y tráfico de armas.
Fundaciónsiglo XIX
Sede centralmundial
ÁmbitoAmérica del NorteAmérica central, (El Salvador, Honduras y Guatemala)
760.000 en Estados Unidos 
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Una pandilla (de panda, reunión de personas, derivado del latín pandus, curvado) es un grupo de personas que sienten una relación cercana, o íntima e intensa entre ellos, por lo cual suelen tener una amistad o interacción cercana con ideales o filosofía común entre los miembros. Este hecho les lleva a realizar actividades en grupo, que puede ir desde salir de fiesta en grupo hasta cometer actos violentos o delictivos. También puede ser utilizado como sinónimo de trampa. En algunos países como El SalvadorHonduras, y Guatemala, también se utiliza el término Mara como sinónimo de pandilla delictiva.3 En este sentido enColombia también se usa el término combo.4 5 Aunque en sus comienzos representaba a los obreros, especialmente en el Reino Unido, con el tiempo el término ha adquirido una connotación negativa, especialmente en américa, ya que su uso comúnmente se refiere a gruposbandas o tribu  urbanas que habitualmente realizan acciones violentas contra otras personas o como sinónimo de una organización o afiliación criminal.
En las grandes ciudades de Estados Unidos son frecuentes los reportes relacionados con actividades de pandillas, especialmente homicidios, donde hay problemas de pandillas desde hace mucho tiempo, con muchos miembros documentados como contrarios a la ley.6
Las Naciones Unidas estiman que la mayoría del dinero que consiguen las pandillas proviene del comercio ilegal de drogas, calculado en £352 mil millones en total.7 El Departamento de Justicia de Estados Unidos estima que hay aproximadamente 30.000 pandillas, con 760.000 miembros, en 2.500 comunidades en todo el territorio de ese país.

El término "mara"

Proviene de la palabra barruntara  un grupo de hormigas migratorias que arrasan cuanto encuentren a su paso. Cabe señalar que la relación entre el término "mara" y dicho grupo de animales es absolutamente metafórico, haciendo referencia este al origen de las bandas callejeras en diversas ciudades de los Estados Unidos de América. Grupos formados por jóvenes latinoamericanos, procedentes de los masivos movimientos migratorios de mediados del siglo. XX, no parecían tener freno a su paso. Muchos de estos jóvenes delincuentes fueron deportados por el gobierno de eeuu a sus países de origen dando lugar al nacimiento de las "maras" en latino-américa. Las pandillas callejeras de México no son diferentes a las pandillas urbanas de EUA, con los mismos objetivos de extorsión, robo, hurto y venta de drogas. Sin embargo, la principal diferencia es que muchas pandillas mexicanas están a las órdenes de los carteles para llevar a cabo los servicios, incluyendo la intimidación y el asesinato. La mafia mexicana también utiliza las bandas locales de bajo nivel para estos fines. Para los jóvenes pandilleros, su grupo-su "familia " - sigue siendo una parte medular de su existencia, en donde ser pandillero significa ser solidario, alimentar a otro pandillero o asesinar por su pandilla. Es decir que ser pandillero está considerado por muchos como una auténtica forma de vida.

Tipos

Muchos tipos de pandillas poseen la estructura general de un grupo organizado.24 Hay pandillas callejeras, formadas por personas con antecedentes y motivaciones similares. El término "pandilla callejera" se juntan en calles y comúnmente se intercambia con el de "pandillas juveniles", en referencia a grupos de jóvenes de barrio o de la calle que cumplen con los criterios de "pandilla". Miller (1992) define una pandilla callejera como "una asociación auto-formada de pares, unidos por intereses comunes, con liderazgo identificable y organización interna, que actúan colectiva o individualmente para lograr efectos específicos, incluyendo el desarrollo de una actividad ilegal y el control de un territorio, instalación o empresa en particular. Esto usualmente incluye la actividad delictiva.

Maras

Las maras son organizaciones transaccionales de pandillas criminales asociadas que se originaron en Los Ángeles y otros puntos de Estados Unidos y se han expandido a CanadáMéxicoEl SalvadorHondurasGuatemala y España, debido fundamentalmente a las deportaciones de centroamericanos desde Estados Unidos hacia sus países de origen. A los integrantes de las maras se les denomina "mareros" y en su mayoría son de origen centroamericano. Las maras se encuentra activas en zonas urbanas y suburbanas. Una de las más grandes numéricamente o voluminosas en cantidad de adeptos es la Mara Salvatrucha (MS-13). Ésta no posee un único líder sino que se organiza en pequeños grupos o sub grupos determinados por su ubicación geográfica o territorial, denominadas cómo clicas. En Latino américa posee más de 70.000 miembros.30
Las actividades delictivas de esta mara ha hecho que expandan su "negocio", siendo contratados por el Cártel de Sinaloa para contrarrestar a Los Zetas, con los que mantienen una guerra en la frontera de Estados Unidos.
Debido a sus actividades criminales, en el año 2000 el FBI y la DEA comenzaron a realizar redadas sobre la base de investigaciones que pusieron a cientos de miembros de pandillas tras las rejas en Estados Unidos. En 2009 las investigaciones continuaban.


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LA DELINCUENCIA JUVENIL

LA DELINCUENCIA JUVENIL

La delincuencia juvenil hace referencia a los delitos cometidos por los menores de edad. La mayoría de los sistemas jurídicos, al abordar tales conductas, utilizan órganos judiciales, como los tribunales de menores, prevén determinadas especialidades procesales para su enjuiciamiento y cuentan con medios coercitivos específicos para su represión, como los centros juveniles de detención.
Los delitos juveniles suelen recibir gran atención de los medios de comunicación y políticos. Esto es así porque el nivel y los tipos de crímenes juveniles pueden ser utilizados por los analistas y los medios como un indicador del estado general de la moral y el orden público en un país y, en consecuencia, pueden ser fuente de alarma y de pánico moral.
Como la mayoría de los tipos de delitos, los crímenes cometidos por jóvenes se han incrementado desde mediados del siglo XX. Existen múltiples teorías sobre las causas de los crímenes juveniles, considerados especialmente importantes dentro de la criminología. Esto es así, porque el número de crímenes cometidos crece enormemente entre los quince y los veinticinco años. En segundo lugar, cualquier teoría sobre las causas de la delincuencia deberá considerar los crímenes juveniles, ya que los criminales adultos probablemente habrán tenido un comienzo en la delincuencia cuando eran jóvenes.
Por otra parte, otro posible origen de la delincuencia juvenil son problemas como la esquizofrenia, trastornos conductistas/mentales, estrés postraumático, trastorno de conducta o trastorno bipolar.







Teoría de la elección racional.

La Criminología clásica considera que las causas del crimen tienen principalmente su origen en el propio delincuente, más que en su entorno externo. Para los clasicistas, lo que motiva a los delincuentes es el propio interés racional, y se remarca la importancia de la decisión libre y de la responsabilidad personal. La teoría de la elección racional es el ejemplo más claro de este planteamiento.

Teoría social de la desorganización

Los planteamientos positivistas actuales generalmente se centran en la cultura, lo que produciría la ruptura de las relaciones de familia y con la comunidad, de los valores y con un mayor individualismo. Estudios demuestran que solamente un 16 por ciento de los niños harán algo malo, al contrario que un 26 por ciento de los adultos hará algo ilegal.

Teoría de la tensión

La teoría de la tensión se asocia principalmente al trabajo de Robert Merton. Merton creía que en la sociedad hay trayectorias institucionalizadas hacia el éxito. La teoría de la tensión sostiene que el crimen es causado por la dificultad que tienen los que viven en pobreza para alcanzar por medios legítimos metas socialmente valoradas. Para aquellos que, por ejemplo, no consiguen logros educativos es más difícil alcanzar la riqueza y el estatus social asegurado por un empleo bien pagado, y por tanto, es más probable que utilicen medios criminales para obtener estas metas. Merton sugiere cinco adaptaciones a este dilema:
  1. innovación: individuos que aceptan metas social-mente aprobadas, pero no necesariamente los medios socialmente aprobados.
  2. Retirada: los que rechazan metas socialmente aprobadas y los medios para adquirirlos.
  3. Ritualismo: los que compran en un sistema de medios socialmente aprobados, pero pierden de vista las metas. Mentor creía que los consumidores de droga están en esta categoría.
  4. Conformidad: los que se ajustan a los medios y a las metas del sistema.
  5. Rebelión: gente que niega metas y medios socialmente aprobados creando un nuevo sistema de metas y de medios aceptables.
Una dificultad con la teoría de la tensión es que no explica por qué los niños de familias con ingresos bajos tendrían un mal desempeño educativo en un primer momento. Indicar el hecho de que mucho crimen juvenil no tiene una motivación económica. La teoría de la tensión no logra explicar el delito violento, el tipo de crimen juvenil que causa la mayor ansiedad al público.

Teoría de subculturas

Se relaciona con la teoría de la tensión. La dificultad de la juventud para alcanzar objetivos y un status socialmente reconocido produce grupos de gente joven que formansubculturas delincuentes y desviadas del buen camino, que tienen sus propios valores y normas. Dentro de estos grupos el comportamiento criminal puede ser valorado realmente, aumentando el estatus de un joven. La noción de subculturas delincuentes es relevante para los crímenes que no están motivados económicamente. Los miembros masculinos de las bandas pueden discutir para tener sus propios valores, tales como respecto por la habilidad para luchar y por el atrevimiento. Sin embargo no está claro por qué los hace diferentes de los jóvenes normales "no-violadores de la ley". Además no hay una explicación de porqué la gente incapaz de alcanzar metas socialmente reconocidas debe elegir necesariamente sustitutos criminales. Las teorías de subculturas también han sido criticadas por haber mantenido una distinción demasiado grande entre lo que es "normal" y lo que es un comportamiento "desviado". Hay también dudas sobre si la gente joven rechaza conscientemente los valores generalmente aceptados.

Teoría de asociación diferenciada

La teoría de la asociación diferenciada trata de los jóvenes en un contexto de grupo, y mira cómo la presión de los compañeros y la existencia de bandas puede conducir al crimen. Sugiere que los jóvenes son impulsados a cometer crímenes por compañeros delincuentes, de los que aprenden destrezas criminales.

Teoría del etiquetado

POR QUE SUBE LA DELINCUENCIA EN EL SALVADOR

Por Qué Sube La Delincuencia En El Salvador?


El Estado no le debe hacer el juego a quienes están interesados en que la delincuencia crezca para incrementar el volumen de utilidades. Porque de todo este clima de inseguridad alguien sale beneficiado. ¿Quién o quiénes? son preguntas que todos nos hacemos. Por supuesto que la respuesta es diferente y varía según el ángulo desde donde se vea y se reflexione sobre el fenómeno. Pero cuando hablamos del por qué, estamos indagando las causas del fenómeno.

Hay que examinar el conjunto de las causas que hacen posible la delincuencia, la causa última y principal es la desigualdad social, la marginalidad y falta de oportunidades. Luego entran los intereses de negocio y políticos. Porque están los que no quieren que la delincuencia desaparezca o disminuya porque es su modus vivendi y los que están interesados en que los planes contra la delincuencia del actual gobierno fracasen para crear las condiciones de inestabilidad, ingobernabilidad, insatisfacción y volver a gobernar. Esto está muy claro. 

Es la pregunta que todos nos hacemos. Por supuesto que la respuesta es diferente y varía según el ángulo desde donde se vea y se reflexione sobre el fenómeno. Hay una corriente de opinión que responsabiliza al gobierno actual diciendo que este no tiene planes, que los funcionarios que están en el mando no saben lo que están haciendo, que no hacen todo lo que deberían hacer, etc. Pero si esto fuera cierto, entonces, también sería cierto que los gobiernos anteriores tampoco tenían planes y los funcionarios no sabían lo que hacían, porque aquellos gobiernos aplicaron los planes, digámoslo así, más atrevidos, como el mano dura y el super mano dura y la delincuencia siguió creciendo hasta alcanzar los niveles que hoy nos asustan. ¿Por qué fallaron aquellos planes? ¿Eran reales? O ¿Eran sólo propaganda?

Pero cuando hablamos del por qué, estamos indagando las causas del fenómeno. El problema es que tanto los gobiernos anteriores como el actual están combatiendo la delincuencia con los métodos equivocados. Entonces, no es un problema de planes ni de funcionarios, es un problema de visión, de enfoque, de diagnóstico y de voluntad política de ir hasta donde hay que llegar. Porque el combatir la delincuencia privilegiando la represión activa la espiral que nos ha llevado hasta donde estamos. La lógica no puede ser: a más violencia delincuencial más violencia represiva del Estado, porque el Estado se convierte en cómplice del fenómeno. El Estado no le debe hacer el juego a quienes están interesados en que la delincuencia crezca para incrementar el volumen de utilidades. Porque de todo este clima de inseguridad alguien sale beneficiado. ¿Quién o quiénes?

Hay que examinar el conjunto de las causas que hacen posible la delincuencia, la causa última y principal es la desigualdad social, la marginalidad y falta de oportunidades. Luego entran los intereses de negocio y políticos. Porque están los que no quieren que la delincuencia desaparezca o disminuya porque es su modus vivendi y los que están interesados en que los planes contra la delincuencia del actual gobierno fracasen para crear las condiciones de inestabilidad, ingobernabilidad, insatisfacción y volver a gobernar. Esto está muy claro.

¿Dónde habría que poner el énfasis? Si de represión se trata, porque el Estado se enamoró de la represión desde tiempo inmemorial, es decir, desde su nacimiento. La naturaleza del Estado burgués es fundamentalmente represiva. Bien se podría decir que la historia del Estado salvadoreño es la historia de la represión en sus diferentes formas y énfasis. En primer lugar, habría que parar a quienes se lucran de la delincuencia, que son los mismos que están interesados que la gestión policial fracase y reine el estado de delincuencia en el que vivimos. En segundo lugar, trabajar con seriedad y responsabilidad en el desmontaje gradual y sistemático de las causas estructurales que hacen posible que la delincuencia de los diferentes signos exista. Está bien que el señor presidente escuche a los diferentes sectores, que les exponga sus planes de seguridad y otros, pero más importante es que cambie el enfoque. Es necesario romper con el esquema: a más delincuencia más represión del Estado. La represión enfrenta las consecuencias pero no las causas. Y es a las causas a donde hay que llegar.


hSi el delincuente es el “sujeto que delinque”, o lo que es igual, “sujeto activo o agente del delito”, entonces la delincuencia es la “calidad de delincuente”, la “comisión de un delito” o un “conjunto de delitos en general, o referidos a un país o época”.h


DELINCUENCI A EN EL SALVADOR



En estos momentos podríamos decir que la delincuencia ha sobrepasado al Estado. El tratamiento que se le da al problema está condicionado por factores políticos que no ayudan a resolverlo, lo que sólo podría lograrse con un pacto político o una decisión valiente del gobierno actual. A continuación la mayoría de los factores que deben tomarse en cuenta si se quiere una solución real y efectiva:


Si se toma en cuenta que se requiere, de acuerdo con estándares mundiales, 3.5 policías por cada mil habitantes, y considerando que El Salvador tiene más de seis millones de habitantes, la deficiencia operativa es evidente. Efectivamente, deberíamos tener más de 21,000 policías y sólo tenemos 16,400, es decir, 4,600 policías menos de los necesarios. Si se considera además que los mismos sólo trabajan ocho horas diarias, el problema se vuelve más agudo. Por otro lado, en el ejército hay 8,000 efectivos pagados por los ciudadanos que aportan sus impuestos y que todos los días sufren los efectos de la delincuencia. El país está en un verdadero peligro y el ejército debe intervenir, con base en un acuerdo legislativo o una medida legal posible, en esta lucha contra la delincuencia. Lo que está en juego es la estabilidad del Estado y la vida de muchos salvadoreños.
Uno de los principales obstáculos para detener y mantener a los delincuentes en la cárcel es la imposibilidad que tienen los jueces para establecer los términos probatorios. Si estamos viviendo una verdadera crisis, necesitamos tener marcos legales adecuados para este momento de excepción. No se puede resolver una situación particular con medidas de corte general. Esta es una verdadera guerra y se hacen necesarias medidas específicas para ganarla. En otros países se ha ensayado con mucha efectividad la figura del juez sin rostro. Es absolutamente necesario un marco jurídico especial y apropiado para la guerra. Éste o cualquier otro recurso que permita establecer justicia sobre la base de apreciar lo grave de la situación, serán indispensables para lograr el retorno a la paz.

 solución de un problema de tal envergadura, se necesita la cooperación de todos, ya que todos pueden ser afectados directamente por el mismo. Se hacen necesarios recursos financieros para resolverlo. Laboratorios científicos y sofisticados, y un equipamiento apropiado, son factores que deben ser atendidos con absoluto convencimiento de que son absolutamente necesarios. No se puede combatir armas de alto calibre con pistolas. Por otro lado, se debe garantizar la paga justa para los policías. Todo esto se hace con dinero, el cual es limitado con la capacidad actual del gobierno. Proponemos el aumento a la tasa impositiva. Que esto tiene un costo político es relativo, por cuanto mayor puede ser el costo de enfrentar una crisis. En todo caso, este es el momento en el que se deben privilegiar los intereses vitales del pueblo sobre los intereses particulares. Claro que esto se podría evitar si los índices de evasión fiscal se pudieran reducir. Habría que preguntarse si esto es posible en El Salvador.



Uno de los principales componentes de la estructura psicológica del delincuente es su deseo de figuración, mismo que le da una justificación a su elección de ser un inadaptado social. Si toda la prensa se callara y no publicara noticias y programas sobre la actividad criminal, los mareros y criminales perderán un soporte emocional, lo que los confundirá y hará menos deseosos de participar en actividades que permanecerán en la oscuridad y en el anonimato. Si tenemos al respecto reservas, sólo remitámonos a la prohibición de los Estados Unidos de filmar o fotografiar a los heridos de guerra y a los cadáveres procedentes de Irak. Cuando se trata de la propia vida de salvadoreños que todos los días se dirigen con miedo a sus trabajos, debemos privilegiar los principios más sólidos y profundos. El derecho a la vida es más importante que el derecho a la información. Los cadáveres no se enteran de las noticias.

Es inconcebible que un país donde se asesinan más de diez personas diarias, y que esa cantidad signifique el doble de lo que se considera límite máximo, todavía sea tan permisivo con la tenencia y portación de armas. Se debe prohibir la portación de armas a todos los que no sean policías, militares o seguridad privada. Esto debe ser implementado como una medida drástica y rígida, que establezca la voluntad firme del gobierno de tomar las medidas necesarias para parar este flagelo, que ya es un grave problema de Estado. Las dudas que se puedan tener, argumentando que la medida ha dado resultado en algunos países y en otros no, no viene al caso. Lo de El Salvador se sale de todo contexto y todas las medidas razonables que se tomen al respecto son válidas, en la medida que impidan la muerte de un solo salvadoreño.


Se hace necesario pensar en el marero que se arrepiente, como un factor de triunfo en la lucha contra la delincuencia. Eso sí se debe publicitar. También se debe concebir e implementar una campaña de disuasión, lo suficientemente adecuada para convencer a los jóvenes de lo que significará para ellos pertenecer a las pandillas. Se deben construir granjas agrícolas y escuelas de oficio, bajo control militar y administración de las iglesias, para los mareros que por sus tatuajes encuentren imposible encontrar empleo. No estarán presos, sino ganando lo suficiente para subsistir y al mismo tiempo protegidos de las venganzas que entre ellos acostumbran.

Si pensamos integralmente en el problema, debemos considerar el futuro como un reto social que se nos presenta. Con las circunstancias de nuestro país, es hasta irresponsable no establecer un plan demográfico que venga a disminuir la tasa de natalidad que tenemos. La pobreza y la promiscuidad son factores que propician la comisión de delitos. No entraremos en detalle de los problemas de desigualdad existentes en El Salvador. Pero se hace indeclinable la necesidad de planificar de tal manera que podamos enfrentar los problemas del futuro. No estamos hablando de aborto, que es un crimen, estamos hablando de información sexual en las escuelas. De una conciencia que haga que nuestros jóvenes puedan enfrentar el porvenir con facilidad y claridad de acción.


Finalmente, estamos convencidos de que el deterioro de la calidad humana del salvadoreño se debe a la desintegración de la que son víctimas. Casi ha desaparecido la figura maternal en el hogar. El machismo latinoamericano se hace presente en la irresponsabilidad del macho que sólo busca placer. La figura femenina como cabeza productiva del hogar se ha hecho común. Y todo esto sólo trae consigo la falta de disponibilidad de tiempo y ausencia de supervisión de los jóvenes. Es preciso que estos estén más tiempo en las escuelas. Hay que alargar las horas en que los muchachos estén en ella. No debemos descuidar este aspecto tan importante. Se debe trabajar un plan estratégico con el Ministerio de Educación y darle el soporte que va a necesitar.




Características y Ámbito de Acción de la Delincuencia.

“El delito representa, generalmente, un ataque directo a los derechos del individuo (integridad física, honor, propiedad, etc.), pero atenta siempre, en forma mediata o inmediata, contra los derechos del cuerpo social”.

A cualquier delincuente y a cualquier tipo de delincuencia, pues el sólo hecho de contravenir la ley –que por antonomasia busca la protección y salvaguarda de la integridad y tranquilidad del individuo– ya implica un atentado contra el orden social regulado por la ley.

La delincuencia es la cometida por un individuo, y cuando mucho, por dos, y que tiene por objetivo la comisión de un delito que podría ser ir desde una falta menor hasta una grave y calificada, pero que no trascienden su escala y proporciones, es decir, no son cometidos por bandas, no hay una gran planeación en los hechos delictivos, o no se pretende operar permanentemente a gran escala.

En la delincuencia se puede incluir algunos carteristas, asaltantes de buses, estafadores. Esa es la delincuencia más común, más popular, la que vemos y a la que le tenemos miedo. Entonces los ciudadanos comunes piensan que es un problema cuando transitan por determinadas zonas en que pueden asaltados y la gente asocia inseguridad con esto”. Esa es la delincuencia callejera, la más ordinaria:

Asalto a transeúntes.

· Carterismo.

· Violación.

· Robo de bienes y artículos menores.

· Robo a casas habitación.

· Robo de vehículos.

· Vandalismo.

· Grafitis y pinta de muros y monumentos.

Ahora bien, éstos y otros delitos pueden ser cometidos en grandes proporciones y por muchos individuos, con lo cual ya se convierte en una delincuencia organizada, tanto de nivel intermedio como mayor. Cuando se convierten en tales, se ha dado en decir que se convierten en la “industria del robo”, “la industria del secuestro”, la “industria del robo de vehículos”, etc. Por supuesto, la delincuencia menor tiene las siguientes características, en términos generales:

El asaltante puede apelar o no a dos recursos para lograr sus objetivos:

Una precisión técnico-manual elevada y precisa parea cometer el ilícito con rapidez, astucia y disimulo.

El uso de la fuerza con apoyo en ventajas físicas, e incluso, en el empleo de armas.

Normalmente existen compradores de bienes robados, que son quienes los adquieren de conformidad con tarifas ya existentes en el mercado negro, mismas que son fijadas por la oferta y la demanda así como por la situación del entorno local, nacional e internacional.
Regularmente, los delincuentes operan con apoyo de una red de corrupción entre autoridades intermedias (jueces calificadores, agentes del ministerio público del fuero común) y corporaciones de seguridad pública desde sus mandos y efectivos elementales hasta –cuando mucho– sus mandos medios (agentes de policía, jefes de sector, etc.)



A su vez, un diccionario puede decir que delito es la “culpa, crimen o quebrantamiento de la ley”. Dicho de manera más precisa, es la “acción u omisión voluntaria, imputable a una persona que infringe el Derecho, y que es penada por la ley”.

Existen varias clasificaciones:

Ofrecemos la de Quay y Parsons (1960), para la cual se hicieron numerosísimos análisis:

· Inadaptados inmaduros: Jóvenes frágiles psicológicamente, vagos y sin disciplina, soñadores que al no conseguir su sueño, normalmente inalcanzable, se enfadan con el mundo.

· No socializado psicópata: No ha desarrollado el autocontrol, no ha asimilado normas ni valores. Son imbéciles morales por esa falta de criterios éticos. Como no tienen remordimientos, no aprenden de lo errores, no maduran.

· Neurótico trastornado: Individuo solitario que se culpabiliza excesivamente y sufre de depresión. Cometen robos, violaciones...Sufren de depresiones (lo que nunca le ocurriría al psicópata).

· Socializado subcultural: Ha aceptado las normas de su subcultura pero resulta que estas van en contra de la cultura general.

Existen, según se ha podido observar durante la investigación, los siguientes tipos de delincuencia organizada:

· Delincuencia organizada local.- Por deducción, se puede definir como la delincuencia –consistente en una banda o varias bandas vinculadas– que opera en una escala territorial menor, ya sea una comunidad, municipio o estado, y que generalmente opera en esa demarcación y rara vez fuera de ella.


· Delincuencia organizada nacional.- Como la anterior, puede consistir en una sola banda de grandes proporciones o varias bandas asociadas, que opera dentro de una escala relativamente mayor, y ya se le reconoce como una delincuencia mayor, pues actúa en varias ciudades y provincias o estados y, potencialmente, puede llegar a tener nexos con otras bandas nacionales e internacionales.

· Delincuencia organizada transnacional.- Cuando la delincuencia organizada construye conexiones con organizaciones similares formando redes en todo el mundo, la Organización de las Naciones Unidas la identifica como delincuencia organizada transnacional. También se le denomina delincuencia organizada transfronteriza, como le denomina la Comisión Europea.


Descripción: http://www.noticiassin.com/wp-content/uploads/2012/10/Menores-delincuentes.jpg